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Tomo la Palabra

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Comunidad

Sin agua en la colonia Landívar: vecinos de la zona 7 madrugan para llenar tambos y esperan pipas que nunca llegaron

En la colonia Landívar, zona 7 de la capital, el agua se volvió una lotería de madrugada: cae a las 12, a la una, a las 3 de la mañana… o no cae. Vecinos y vecinas cuentan que llevan alrededor de dos meses con el servicio más irregular que nunca y que, tras reunirse con Empagua y personal de la alcaldía auxiliar, se acordó la entrega de cuatro pipas para decenas de familias. Según ellos, ese acuerdo no se cumplió. Hablamos con varios de ellos. Nos hablaron del desvelo, de la herida que hay que lavar tres veces al día sin agua, de la sensación de estar siempre al final de la cola mientras en otras zonas de la ciudad el chorro nunca falla. Y de la desconfianza: hoy cae un poquito, ¿pero mañana?

Redacción Tomo la Palabra · 2 de octubre de 2026

Reportaje

Q19.9 millones en pipas: el negocio que crece donde no llega el agua

En mayo, a los vecinos de la colonia Landívar, zona 7, se les secó la tubería. Las pipas que prometió la Muni nunca llegaron y les tocó pagar entre Q450 y Q600 por un camión de agua. No es un caso aislado: la Municipalidad de Guatemala ha desembolsado Q19,970,000 en los últimos seis años a empresas de pipas, plata con la que se podría haber ampliado o mejorado la red de distribución. Detrás del camión cisterna hay algo más que un precio alto: riesgos sanitarios que nadie certifica, pozos privados que nadie tiene en lista y un subsuelo del que, literalmente, no se sabe cuánta agua queda.

Redacción Tomo la Palabra · 2 de octubre de 2026

Comunidad

"Nos ponen en la cola": vecinos de la zona 7 llevan meses madrugando para juntar agua

En la colonia Landíbar, zona 7 de la capital, el agua llega —cuando llega— a la una, a las dos, a las tres o a las cinco de la mañana. Los vecinos cuentan que los últimos dos meses han sido los peores y que viven en zozobra: nunca saben si mañana habrá con qué bañarse, lavar o, en un caso, limpiar una herida tres veces al día. Hubo reuniones con Empagua y con personal de la alcaldía auxiliar. Hubo un convenio: cuatro pipas. Según los vecinos, no se cumplió. Y aunque en los últimos días el servicio se ha "regularizado un poquito", nadie confía en que dure. "Mientras nosotros nos callamos", dice una vecina, sospechando que el agua es un premio por el silencio.

Redacción Tomo la Palabra · 5 de agosto de 2026