La Canche y El Chaiwa: cómo un restaurante chino detrás del Palacio Nacional terminó pintado con los colores de la bandera LGBTIQ+
A unas cuadras del Palacio Nacional hay un bar que no es de lujo y no pretende serlo. El Chaiwa empezó como restaurante chino, sobrevivió a la pandemia vendiendo comidita y terminó convertido en discoteca y punto de encuentro para la diversidad sexual en la Ciudad de Guatemala. Detrás de la barra está La Canche, que antes pasó 17 años trabajando en una casa de chicas y que perdió su local anterior, según cuenta, por "puras envidias". En esta entrevista, La Canche toma la palabra para contar cómo una bandera regalada y una pregunta simple —¿cómo les gustaría que pintáramos el negocio?— acabaron definiendo la identidad del lugar. Y por qué le importa que en Guatemala exista un espacio donde la gente "se sienta segura y se sienta ella misma".
Por Redacción Tomo la Palabra · · Comunidad

De la casa de chicas a la barra
La historia de El Chaiwa no arranca con un plan de negocios ni con una estrategia de marca. Arranca con alguien que se quedó sin trabajo.
"Yo vine aquí, me había quedado sin trabajo", cuenta La Canche. Antes de eso pasó 17 años trabajando en una casa de chicas, como encargada de las señoritas. Un trabajo que describe sin romanticismo: "muy cansado, sí, lidiando con ellas, cada una tiene sus problemas y cuesta mucho".
Después vino el golpe: le quitaron su local. La razón que ella da es corta y sin adornos: "puras envidias". Fue entonces cuando el dueño del actual local —alguien que había trabajado con ella antes— la contactó para que se viniera a trabajar.
Y lo que encontró al llegar no la enamoró. En ese momento el espacio era un restaurante chino. "Vi así, bien feo. No, no me gustó", recuerda.
Blanco, comidita y pandemia
El primer arreglo fue el más básico: pintar todo de blanco. "Ya cambió un poquito", dice.
Al principio el lugar funcionó como restaurante y sí se vendía comida. Pero llegó la pandemia y las ventas se cayeron. "Ya nos quedamos bien bajos en ese sentido. Ya no funcionó así como restaurante."
Ahí es donde muchos negocios cierran la cortina. El Chaiwa cambió de piel.
Una bandera regalada y una pregunta
El giro llegó por un regalo. A La Canche le regalaron una bandera y decidió colocarla. Y luego hizo algo que no todos los dueños de negocio hacen: preguntó.
Les preguntó a varias personas, a varios de los chicos que llegaban al lugar, cómo les gustaría que pintaran el negocio. La respuesta fue unánime: como la bandera.
Así que decidieron pintar cada pared con un color de la bandera. Y funcionó. "Empezaron a venir los muchachos, se empezaron a hacer amigos míos y todo", cuenta. Fue entonces cuando tomó la decisión de convertirlo formalmente en un espacio para ellos, ya como discoteca. "Y así fue como nació la comunidad."
"No es de lujo, pero se sienten ellos mismos"
La Canche no vende el lugar como lo que no es. Lo dice ella misma: "No es de lujo, pero sí, les gusta estar aquí con nosotros". Lo que sí ofrece, según lo que le cuenta la gente que llega, es otra cosa: "Dicen que se sienten bien seguros y se sienten ellos mismos. Son felices".
Y ahí está el punto que ella subraya, y que en Guatemala no es un detalle menor: "Me gusta que sea así, para Guatemala, un lugar seguro para las personas que son bien discriminadas".
Un bar detrás del Palacio Nacional, con las paredes pintadas por consulta popular, haciendo el trabajo de refugio que otros espacios no hacen.
Miss Chaiwa
El lugar también genera sus propios rituales. La Canche menciona un evento: la Miss Chaiwa, que ya se ha realizado antes y que vuelve el 20 de junio. Al momento de la entrevista tenía siete participantes confirmadas.
La invitación la hace ella, sin protocolo: "Todos están invitados este 20 de junio, va a estar alegre, va a estar alegre".
La esencia de El Chaiwa no está en las noches llenas ni en las paredes de colores. Está en la gente que encontró ahí un lugar donde podía ser ella misma.
(Nota para edición: en la transcripción el nombre del bar aparece de forma variable —"El Chaiwa", "El Sháiwa", "Mixhaiwa"—. Verificar la grafía oficial del local y del evento antes de publicar. Confirmar también el año del evento del 20 de junio y la dirección exacta.)
[00:00] Hablante 1: El Chaiwa, detrás del palacio nacional, es un bar que para muchas personas de la diversidad se ha convertido en un hogar. Pero ¿cómo llegó a convertirse en ello? Detrás de la barra se encuentra La Canche, quien ha colaborado en transformar este espacio en comunidad. Por eso, hoy toma la palabra para contarnos su historia. [00:20] Hablante 2: Yo vine aquí, me había quedado sin trabajo. Trabajé 17 años en una casa de chicas, fui encargada de las señoritas, pero muy cansado, sí, lidiando con ellas, ellas, cada una tiene sus problemas y cuesta mucho. De ahí, una y me quitaron mi local, puras envidias, y me vine para acá. El dueño de aquí trabajó conmigo, ahí, donde yo trabajé, me contactó y me dijo que me viniera a trabajar a casa. Pero cuando yo vine aquí, era un restaurante chino, vi así, bien feo, bien No, no me gustó. Desde el principio, pintamos todo de blanco, ya cambió un poquito. Al principio, sí se vendía comidita y todo, pero después vino la pandemia y ya nos quedamos bien bajos en ese sentido, Ya no funcionó así como restaurante. De ahí, me regalaron una bandera, dije yo la la voy a colocar y, bueno, dije yo. Yo. Y le pregunté a varios a varias personas, a varios chicos que vienen aquí, cómo les gustaría que pintáramos el negocio, y ellos, como la bandera, la bandera, y decidimos pintar cada pared de color de la bandera, Y empezaron a venir los muchachos, y se empezaron a hacer amigos míos y todo, y ya empezaron a venir, y yo decidí ponerlo como espacio para ellos, ¿verdad? Ya como discoteca, ¿va? Y así fue como nació ya el el la comunidad, ¿va? Le gusta, le gusta el lugarcito, ¿va? Sí, no no es de lujo, pero sí, les gusta estar aquí con nosotros, dice que se sienten bien seguros y se sienten ellos mismos. Son felices, ¿verdad? Y 1 se siente bien. Me gusta que sea así, para Guatemala, un lugar seguro para las personas que son bien discriminadas, Y ahorita el 20 tenemos evento de la Mixhaiwa, también hicimos ese evento, Ya estamos viendo, ya tengo 7 participantes. Todos están invitados este 20 de junio, va a estar alegre, va a estar alegre. Sí. [02:12] Hablante 1: El Sháiwa nos demuestra que su esencia no solo está en sus noches llenas de gente o en sus paredes de colores. Está en todas las personas que encontraron aquí un lugar donde podían ser ellas mismas.
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