Saltar al contenido principal
Tomo la Palabra
Comunidad

"Hay que atacar el problema de raíz": la calle opina sobre qué cambiar del sistema de justicia tras la salida de Consuelo Porras

Consuelo Porras ya no está al frente del Ministerio Público, pero la pregunta que queda flotando es otra: ¿y ahora qué? Didy Aceituno salió a las calles a preguntarle a la gente común qué cambiarían del sistema de justicia guatemalteco. Las respuestas no se fueron por las ramas: jueces "comprados", magistrados que ceden a pactos de corruptos, leyes que existen pero nadie cumple y una idea que se repite entre los más jóvenes: sin cultura de denuncia, ningún cambio va a cuajar.

Por Redacción Tomo la Palabra · · Comunidad

"Hay que atacar el problema de raíz": la calle opina sobre qué cambiar del sistema de justicia tras la salida de Consuelo Porras

La salida de Porras no cierra el tema, lo abre

"Ya se fue Consuelo Porras del poder, pero ahora, ¿qué nos toca? ¿Será que nos tocan reformas? ¿Será que nos tocan cambios?", pregunta Didy Aceituno al arrancar este recorrido callejero para Tomo la Palabra.

La consigna fue simple y directa: ¿qué cambiarías del sistema de justicia? Y la gente respondió sin rodeos.

"Jueces buenos y jueces malos"

La primera respuesta marcó el tono de casi todas las demás: el problema tiene nombre y apellido, y está sentado en los tribunales.

"Considero, ¿verdad?, de que hay jueces buenos y jueces malos. Entonces, siento yo que habría de que mover o sustituir a las personas que en realidad no aplican la justicia."

Otra persona fue todavía más frontal:

"Yo digo que tienen que cambiar a los jueces, porque siento que también los jueces ya están comprados por ellos mismos."

Y alguien más subió la apuesta hasta el nivel de magistraturas:

"Falta mucho que hacer, hacer una limpia total de muchos jueces y magistrados que todavía ceden a pactos de corruptos."

Tres personas distintas, la misma idea de fondo: no basta con cambiar una cara en la cúpula si abajo el aparato sigue funcionando igual.

El problema no son las leyes, es que nadie las cumple

Una de las intervenciones más afiladas del video no pide leyes nuevas. Pide que se apliquen las que ya existen.

"Lo que queda es llevar a la práctica, o sea, la praxis como tal, porque reformas a las leyes han habido, pero la mayoría no se le da cumplimiento. Las leyes, de por sí, no son malas. Toda ley, en alguna medida, tiene su lado bueno. Sin embargo, no son de aplicación absoluta."

Es un punto que suele perderse en el ruido: Guatemala no necesariamente sufre de escasez de normas, sino de una aplicación selectiva. La misma persona propone algo que no depende del Congreso ni de una corte:

"A mí lo que me gustaría es de que nosotros los jóvenes, tanto diversificado como nivel universitario, tengamos cultura de denuncia."

Denunciar como hábito ciudadano, no como acto heroico. Ahí hay una tarea que no espera reforma.

El diagnóstico duro: "siempre va a haber corrupción"

No todas las respuestas fueron esperanzadoras. Una persona planteó el problema como algo estructural, casi inevitable:

"Nuestro país está totalmente de mucha corrupción. No hay gente que sea, la verdad, totalmente legal. Toda persona que llegue a una posición, siempre va a haber una corrupción, pero esta vez ha sido más."

Ese "pero esta vez ha sido más" es la frase que vale la pena subrayar. Incluso desde el escepticismo, la percepción es que el deterioro se aceleró.

"Sistema de injusticia"

Y luego está el lapsus que quizá no fue lapsus:

"Hay una esperanza de que el sistema de injusticia cambie, y lo que se debe de hacer es atacar el problema de raíz."

De raíz. Es decir: no una destitución, no un nombramiento, sino la estructura completa. Otra persona lo resumió así: "sería de cambiar todo el sistema".

Aceituno cierra retomando esa misma línea: "Hay que cambiar los poderes, hay que cambiar las representaciones para que el sistema se vaya limpiando."

Lo que dejó la calle

Si uno junta las piezas, el diagnóstico ciudadano es bastante coherente:

  1. Cambiar personas no basta, pero sí es necesario: jueces y magistrados aparecen como el cuello de botella.
  2. Las leyes ya están; lo que falla es el cumplimiento.
  3. La ciudadanía también tiene deberes: sin cultura de denuncia, el cambio se queda en discurso.
  4. Hay esperanza, pero con desconfianza incorporada.

La salida de Consuelo Porras cerró un capítulo. Lo que la calle está diciendo es que el libro apenas va por la mitad.


¿Y vos? También podés tomar la palabra: contanos en los comentarios qué cambiarías del sistema de justicia. Seguinos en todas las redes como @tomolapalabragt.

[00:00] Hablante 1: Ya se fue consuelo porras del poder, pero ahora, ¿qué nos toca? ¿Será que nos tocan reformas? ¿Será que nos tocan cambios? Mi nombre es Didy Aceituno, y hoy tomo la palabra en las calles para preguntarle a las personas qué cambiarían del sistema de justicia. [00:13] Hablante 2: Considero, ¿verdad? De que hay jueces buenos y jueces malos, ¿verdad? Entonces, siento yo que habría de que mover, ¿verdad? O sustituir a las personas que en realidad no son, no aplican la justicia, ¿verdad? [00:26] Hablante 3: A mí lo que me gustaría es de que nosotros los jóvenes, tanto diversificado como universitario, nivel universitario, tengamos cultura de denuncia. [00:40] Hablante 4:La justicia sí funcione. Yo digo que tienen que cambiar a los jueces, porque siento que también los jueces ya están comprados por ellos mismos., posiblemente, sería de cambiar todo el sistema. [00:45] Hablante 5: Lo que queda es llevar a la práctica, o sea, la praxis como tal, porque reformas a las leyes han habido, pero la mayoría no se le da cumplimiento. Las leyes, de por sí, no son malas. Toda ley, en alguna medida, tiene su lado su lado bueno. Sin embargo, no son de aplicación absoluta. [01:07] Hablante 6: Falta mucho que hacer, hacer una limpia total de muchos jueces y magistrados que todavía ceden a pactos de corruptos. Nuestro país está totalmente de mucha corrupción. No hay gente que sea, la verdad, totalmente legal. Toda persona que llegue a una posición, siempre va a haber una corrupción, pero esta vez ha sido más. [01:26] Hablante 7: Hay una esperanza de que el sistema de injusticia cambie, y lo que se debe de hacer es atacar el problema de raíz,¿no? Hay que cambiar los poderes, hay que cambiar las representaciones para que el sistema se vaya limpiando. [01:37] Hablante 1: Vos también podés tomar la palabra y contarnos en los comentarios, ¿qué cambiarías del sistema de justicia? Seguinos en todas las redes sociales, como @tomolapalabragt.

También te puede interesar

Comunidad

"¿Por qué tomás la palabra?": siete voces, siete reclamos en 60 segundos

Justicia que no llega, carreteras rotas, corrupción, bienestar animal y mamás que no hallan dónde dejar a sus hijos. En una ronda breve de respuestas frente a cámara, siete personas dijeron su nombre y, sin rodeos, por qué toman la palabra. No hubo discursos largos ni análisis de escritorio: apenas una frase por persona. Pero en esa frase cabe buena parte de lo que a Guate le duele todos los días.

Redacción Tomo la Palabra · 4 de octubre de 2026

Comunidad

"Hoy es fiesta nacional": voces frente al MP en el último día de Consuelo Porras

Didy Aceituno tomó la palabra a las afueras del Ministerio Público, en el último día de la gestión de Consuelo Porras al frente de la institución, para preguntarle a la gente que llegó hasta ahí qué significa esa fecha para ellas. Las respuestas coincidieron en una palabra: alivio. Ocho años que quienes hablaron describen como "oscuridad", "justicia selectiva" y una "avalancha de criminalización", y una expectativa que ahora se traslada a quien llegue a ocupar el cargo.

Redacción Tomo la Palabra · 4 de octubre de 2026

Comunidad

"Tomo la palabra": cita el 14 de mayo en el Centro Cultural de España para hablar de alzar la voz

Un spot de apenas medio minuto alcanza para entender de qué va esto: voces que dicen por qué toman la palabra —por la corrupción, por las mujeres emprendedoras, por las mujeres de maíz, porque la vida está cara— y una invitación abierta. Didi Aceituno convoca a la presentación de Tomo la Palabra, un proyecto que, según se anuncia, combina periodismo, análisis de datos y participación ciudadana. La cita es el jueves 14 de mayo a las 6 de la tarde en el Centro Cultural de España. Entrada: presentarse y conversar sobre por qué importa no quedarse callado.

Redacción Tomo la Palabra · 4 de octubre de 2026